Este niño es así… que diría ella

Hoy al recoger los regalos en casa de Pedro me he emocionado, he visto la foto de mi madre y he empezado a leer pero no he podido seguir, él me ha regalado esta Web para que escribamos cosas suyas, para que no se olviden, para que sus biznietos, a los que no ha conocido, tengan presente a su bisabuela Dolores, de la que continuamente hablamos y a la que nombramos en todos nuestros acontecimientos familiares.

Pedro, me has hecho feliz, a pesar de que me has dado un trabajo duro. Gracias, de todo corazón.


4788040157_0e99cfb61e_o

¿Por qué esta web?

Cuando en las navidades de 2007 murió mi abuela registré un dominio web con su nombre. No tenía un plan para él, simplemente lo hice. Hay quien lleva flores al cementerio, hay quien planta un árbol o hay quien compra una mascota. Cualquier cosa es válida. A mí que el archivo y la memoria siempre me han encandilado entiendo el duelo como eso, como un acto de recordar. Ese recordar que un buen amigo me contó que viene de la palabra re-cardio o “volver a pasar por el corazón”. Me encanta recordar expresiones, gestos, olores, actitudes de aquellos seres que ya no están presentes y mi abuela Dolores fue una persona muy importante para mí y para mi madre. Sé que esto es algo duro pero el objeto de esta web es celebrar, volver a pasar por el corazón, compartir la memoria. ¿Para quién? Para quien quiera leer, para nuestra familia cercana o para la extensa.

Año a año he ido pagando religiosamente el dominio que ahora ofrezco a mi familia, y en especial a mi madre, como regalo y como compromiso de mantener este pequeño archivo, poco a poco, sin prisas. Publicando cosas, ejercitando la memoria. Mi madre lo hará seguro de buena gana y yo intentaré hacerlo al menos una vez al trimestre.

En cualquier caso como hace 10 años no tengo un plan claro de cuál debe ser el camino de esta web. Será lo que el consejo editorial de la misma, formado por mi madre y yo queramos que sea. Hemos empezado recuperando algunas cosas que ya habíamos escrito en nuestros blogs, fotos, y recetas. Si conociste a mi abuela y quieres aportar algo escríbenos.

La propuesta es organizar esta web bajo las siguientes categorías:

  • “Niña” mi abuela siempre llamó a su única hija “niña” “la niña” y en esta categoría recogeremos aquellas cosas que ha escrito y escribirá mi madre.
  • “El estómago no tiene paredes” es una frase que ella siempre nos decía a la hora de comer. A ella le encantaba comer. En esta sección recuperaremos algunas recetas y anécdotas sobre la comida.
  • “Niño te vas a dejar los ojos” es una frase que nos decía cuando nos veía trabajar delante del ordenador. Ella siempre respetó y ayudó lo que hacíamos aunque no lo entendiera. Ese acto de escucha (y eso que perdió el oido) siempre se lo agradeceremos. Aquí publicamos cosas sus nietos y también fotografías y vídeos.

No tenía plan alguno con el dominio, pero ahora que hace unos días se cumplieron 10 años de la muerte de Dolores Peralías Fernández, mi abuela, es el momento en el que iniciamos este memorial digital. Seguro que a sus biznietas y biznietos les gusta esta web en el futuro.

Te quiero abuela. Te quiero mamá.

Pedro Jiménez, co-editor y todo lo demás de esta web.
RRMM de 2018.

Pie de foto: Benito José, Abuela Dolores y Pedro en Sevilla. Años 80. Foto de José Antonio Jiménez.


Hola abuela, adiós Festival ZEMOS98

Hola abuela,

Sí, ya ha terminado el último festival zemos. Uff la cosa ha cambiado mucho, ya no hay que recoger cintas, pero ya hemos dicho que no seguimos haciendo el festival y quería contártelo, a mi forma. Ya sé que no vas a leer esto pero el canario, Felipe, dio una idea para el discurso final del festival en el Teatro Alameda: “por qué no le escribes una carta a tu abuela y le cuentas los motivos del cierre del festival”. Y la conversación no pudo seguir. Ni Sofía, ni Felipe, ni yo pudimos hablar durante un rato, Sofía se medio indignó “Felipe cómo puedes hacer esa propuesta!” y Felipe se disculpó. A mi se me nubló la vista, la idea me gustó, pero pensé que en la clausura no era el momento. Que el momento y el lugar era aquí. Pudiendo darle a ‘Guardar borrador’ para secarme las lágrimas.

Siempre me acordaré de que cuando aceptaste que nos íbamos a dedicar a esto, y no a ser abogado o a ser médico, me dijiste dos cosas “que no fuera periodista de esos que persiguen a la pantoja” y que ganara muchos premios. Yo te hablé de la creación colectiva, que yo no estaba solo, pero llegamos al acuerdo que si ganaba un Goya algún día te lo dedicaría. No hemos llegado al Goya aún, y tengo que decirte que tampoco es que lo estemos intentando, en cualquier caso si llegamos no se me va a olvidar.

Claro que esto del Goya te lo cuento porque el otro día, ante más de 400 personas tuve que decir adiós al Festival ZEMOS98 y justo antes de salir me acordé de ti. Y justo cuando dije algo así como “miradas cómplices” me estaba refiriendo, a mucha gente que en estos dos meses nos hemos encontrado y ha entendido por qué lo hacíamos, y también a ti. Y estuve a punto de llorar, pero no lo hice. Y eso que veía cómo tu hija, mi padre y Bea estaban con la cara esa de no poder aguantar. Pero no lloré. El otro día en la oficina, que ahora la tenemos en PíoXII y sí seguimos haciendo cosas de esas que siempre aceptaste pero nunca terminaste de comprender “¿para qué son todos esos cables niño?” “Nada, abuela para hacer películas”, sí lloré, pero el sábado quise aguantar sin hacerlo ante 400 personas.

Bueno… las cosas han cambiado mucho, ahora tenemos una hija, BJ y Edi tienen 2 y bueno… la playa que tanto te cuidó sigue ahí. El caso es que el otro día, en Semana Santa estuvimos en la playa, para que Emma tuviera un poco de cambio, para que Bea también descansara un poco y yo a seguir delante del ordenador “dejándome los ojos” y volviendo a “levantarme sin desayunar y a trabajar”. El caso es que fuimos con Emma a ver una cofradía, ya sabes que para mi la Semana Santa no significa nada religioso pero por mucho que reniegue de ella no se me va a olvidar en la vida las tardes de San Benito en la residencia o el levantarnos a las 6 de la mañana para ver la Macarena con un bocadillo de salchichas de esos en viena de Polvillo, y ahí sí que lloré. Tuve a Emma en brazos mientras pasaba el paso, la banda y se quedó impresionada, inmóvil, observando, con la mirada atenta, sin pasar miedo (y eso que retumbaba aquello que tendrías que haberle quitado volumen a tu aparato) y yo me emocioné.

Continuar leyendo


Lola y las escaleras

Lola sube sola a casa. 2 pisos por una escalera sin mayor dificultad. Siempre viene superfeliz de su hazaña. Este mediodía hemos recordado, Bea y yo, el sabor de las patatas fritas, del pollo y de las habichuelas de cuando íbamos a casa de mi abuela. La casa de mi abuela Dolores es la misma en la que vive Lola con sus padres Edi (Mario) y Benito.

Yo no he subido o bajado por estas escaleras nunca solo, siempre lo he hecho con mi hermano mayor. Lola ahora será la mayor. Esto es un simple me acuerdo escrito a modo de relato que quería dejar aquí, en mi casa digital. Porque todo no se lo vamos a regalar a Facebook o Twitter.

Post publicado en Petroglifo